Las tasas de interés pueden variar diariamente con las fluctuaciones del mercado. Por lo tanto, es importante que se mantenga informado sobre los movimientos de las tasas de interés ya sea por medio de la Internet, consultando la sección de bienes raíces de su periódico o llamando por teléfono a los diferentes prestamistas para comparar las tasas que ofrece cada uno. Una vez que haya solicitado el préstamo y seleccionado la hipoteca que más le conviene, puede decidir si debe fijar la tasa de interés antes del cierre. Si piensa que los intereses aumentarán, es posible que prefiera fijar la tasa de interés. Si cree que las tasas de interés pueden bajar, quizás prefiera esperar.
Para garantizar una tasa de interés específica para un préstamo, debe asegurarse de fijarla con su prestamista. Pídale a su prestamista que le explique sus opciones para fijar la tasa de interés y que le calculen su pago mensual con base en la tasa de interés que usted fije.
Por regla general, una vez que haya fijado la tasa de interés con el prestamista, ésta es garantizada por un plazo de tiempo determinado (asegúrese que dicho plazo cubra la fecha del cierre). La fecha de cierre la escogen usted y su prestamista al momento de solicitar el préstamo. Los prestamistas suelen permitirle fijar la tasa de interés por plazos de 30, 45, ó 60 días. Si usted desea fijarla por un período más extenso, pregúntele al prestamista si se cobra por prorrogar el plazo.