No duerme en las noches pensando en la deuda que nos vamos a echar encima y anda muy nervioso. ¿Qué podemos hacer?
El caso de su esposo es más común de lo que usted piensa y se conoce en inglés como “buyer’s remorse”, o mejor dicho, “remordimiento del comprador”. Hable con su esposo sobre los beneficios de tener casa propia y lo mucho que se han tardado en encontrar la casa perfecta. Si tiene una buena relación con su agente de bienes raíces, pídale que también hable con él. Trate de convencerlo, ya que al haber firmado un contrato de compra, las consecuencias de no llevar a cabo esa compra pueden ser significantes. Para empezar, es casi seguro que perderán su depósito. Y en el peor de los casos el vendedor puede llevar a cabo una demanda legal contra ustedes por el tiempo que le hicieron perder al mantener la casa fuera del mercado. Si su esposo no cambia de opinión, entonces pídale a su agente de bienes raíces que examine detalladamente su contrato de compra. Quizá pueda encontrar alguna falta con la cual se puedan usted y su esposo salir de este compromiso. ¡Suerte!